Sucedió en estos días, le estuve preguntando a Dios : "Dios, en que tiempo de mi vida estoy?, en que tiempo se encuentra la humanidad?, en que tiempo estamos mas allá de lo que se ve o se piensa?, entonces Dios me llevo otra vez al libro del Profeta Jeremías y aunque lo tengo presente el Espíritu Santo me lo mostró para hablarme de las situaciones que suceden en la tierra, de lo que se ve y se escucha y de las que se esconden donde nadie las puede ver.Leía con suma atención y cuidado mas despacio cada vez, mientras leía la majestuosa presencia del Espíritu Santo me llevo a distintos puntos que El quiso priorizarme, me hizo notar que la ausencia de la lluvia en el estado de California no se debía tanto por el nivel de pecado alcanzado y aprobado por los hombres fuera del corazón de Dios sino mas doloroso aun, por no interesarles ya lo que la Biblia dice y advierte al respecto, por no querer arrepentirse de sus atrocidades y falta de vergüenza (El Espíritu me detuvo en Jeremías 3:3 "Por esta causa las aguas han sido detenídas y falto la lluvia tardía y has tenido frente de ramera y no quisiste tener vergüenza") también recordé 2 de Crónicas 7:14 luego continuo y me hizo entender que a veces es necesario arrancar y destruir para después edificar y plantar. Me hablo de las cisternas rotas. Me dijo que vienen pestes y virus pero que recordara que "para los que están en Cristo no hay condenación alguna" a mi pregunta :en que tiempo estamos? Dios me mostró que cada vez que sucede un eclipse de luna ( "Luna de Sangre" o "Luna Roja", según la NASA) sucede algo verdaderamente notable con la nación de Israel (la Nina de los ojos de Dios) note lo que sucedió cada vez que una de estas lunas apareció en el cielo a través de la historia de la humanidad. Yo no sabia en ese momento que en tan solo unos días aparecería en el firmamento la próxima luna roja pues no había oído todavía a los medios de comunicación.Allí estuve mirándola, eran las 3:00 am, otra luna roja aparecía en el cielo mientras me preguntaba: y ahora que? Entonces me acorde de las palabras de Dios : "ORAD POR LA PAZ DE LA NACIÓN DE ISRAEL . . ." y asi lo hice.
 Carlos La Salvia

Lunas de Sangre